lunes, 9 de enero de 2017

Adios 2016 - Hola 2017!

Me gustan mucho las Navidades - viviendo en el extranjero significan ver a la familia y amigos, pasar tiempo de calidad con ellos (y no deprisa y corriendo como cuando solo voy un par de días), descansar en casa con mis hermanas, visitar a mi familia política, jugar y pintar con mis sobrinos, y comer mucho y bien. Como dice el Grinch "Quizás la Navidad no proviene de la tienda. Quizás la Navidad...tal vez... significa un poco más!". En mi caso es así, y aunque sí que hay regalos (y muchos, demasiados) lo más bonito de ellos es que se hacen con cariño y con el corazón; a mí me hace mucha ilusión que otra persona se haya tomado el tiempo de pensar en algo que me puede gustar y hacer feliz, o incluso hacerme falta, como la escoba que me ha regalado mi madre ☺ Este año, por ejemplo, mis hermanas me han regalado "vales" para pasar tiempo con ellas, y estos son los regalos que más me gustan. 

Otra de las razones por las que me gusta mucho esta época es que toca reflexionar sobre el año que se acaba, y pensar en planes y metas para el que empieza. 
Se ha hablado mucho de que 2016 no ha sido muy buen año para el mundo, pero yo no creo que haya sido realmente malo. Es cierto que ha habido mucho miedo, mucho dolor y mucho loco suelto, pero también se han conseguido avances importantes en la medicina, en el bienestar social y en la lucha por mejorar los derechos humanos en todo el mundo. 
En mi caso, 2016 ha sido un año alucinante, lleno de viajes, nuevas experiencias, mucho tiempo en familia y con amigos, en el que he sido muy feliz. En números se explica muy bien:
  • Nos han invitado a 11 bodas - y hemos podido ir a 8. 
  • He hecho 46 trayectos de avión, que se dice pronto.
  • He visitado 4 países nuevos: Países Bajos, Tailandia, Camboya y Laos. 
  • He "comido" un total de 15 estrellas michelín (la mayoría geniales regalos de boda!)
  • He bajado 8 kilos de peso, y 2 tallas.
  • Según Runtastic, he corrido 54,54km y he esquiado 111km. 
  • He participado en 2 carreras populares de 10km.
  • He celebrado mi primer aniversario de boda.
  • Me he convertido en yogui principiante. 
  • He leído 24 libros.
  • He montado en elefante. 
Pero está claro que las cosas más importantes no se pueden contabilizar: lo mejor que me llevo de este año son los momentos pasados con familia, amigos, con el rugbier, y claro está también conmigo misma. Una de las cosas que me llevo de 2016 es que he empezado a aprender a comer sin ansiedad, a tomarme el estrés de forma más positiva, a manejar mi cuerpo a mi antojo y moldearlo como me gusta, a sentirme con fuerza y llena de energía, a ser más dueña de mí misma.


Para 2017 tengo muchos planes, para continuar lo que he empezado en 2016 y también probar cosas nuevas. Estoy aun formando mis planes para 2017, pero de ello ya puedo contar algunos:
  • Viajes a Nueva York-Washington (nunca he estado en USA!) y a Milán, Italia. 
  • Fin de semana en Bodensee. 
  • Otros viajes más largos aún por planear...
  • Andar o correr 500km
  • Aprender sueco, al menos A1 y A2.
  • Retomar algun que otro relato corto.
  • Seguir con Yoga y Pilates.
  • Y leer mucho.
Son planes muy chulos y muy variados, como me gusta que sea mi vida. Y lo más importante seguirá siendo pasar todo el tiempo posible entre amigos y familia, que son los mejores recuerdos.

Y vosotros, habéis hecho reflexión de 2016 y planes para 2017?

Mi segunda San Silvestre

Ya han pasado 9 días, y parecen muchísimos más!

No pude preparar la segunda San Silvestre como me hubiera gustado - en parte por viajes, viajes de trabajo, compromisos,... y luego en Madrid porque la contaminación no daba tregua. Además, a última hora mi hermana pequeña, que como el año pasado iba a correr conmigo, se cayó de la convocatoria - fiebre, catarro y otitis no son buenos compañeros del deporte, y menos al aire libre en invierno.
De todas formas me acompañó a la salida y me recogió con un abrigo en la meta (Gracias!!!) así que en realidad también estuve con ella mucho rato. Además se apuntaron dos amigos míos a correr sin dorsal, pues lo decidieron a última hora, y me hizo sentir muy bien ver que también lo disfrutaban.

La carrera fue mucho mejor de lo que esperaba dado el poco entrenamiento: los primeros 5 kilómetros fui a un ritmo más o menos constante de 7 minutos por kilómetro, que fue subiendo a partir del kilómetro 6 al 8 un poco. Sabía que no conseguiría los 10km sin andar, y es que apenas había entrenado, el aire seguía muy sucio y me ahogaba, y lo peor de todo: la cuesta final. Así que entre el kilómetro 8 y el 9 medio andé y medio corrí a partes iguales, para luego dar un sprint final y llegar a meta corriendo. Llegué, tomé aire, y se me saltaron las lágrimas de alegría por haberlo conseguido otro año más. 

He repetido experiencia y he bajado unos minutos de tiempo, de 1h18m a 1h14m, que es la única meta que me había marcado y que con mucha alegría alcancé. 


De nuevo, lo mejor de la carrera fue el recorrido, la organización y los ánimos de la gente. A la altura de Atocha me tropecé un poco con un boquete y aunque sólo trastabillé sin llegar a caerme, varias personas me preguntaron si estaba bien o necesitaba ayuda. Con una compañía así, que da ánimos y presta ayuda a desconocidos, da mucho gusto correr para despedir el año. 

El año que viene repito seguro, no se me ocurre mejor manera de despedir el año!

miércoles, 28 de diciembre de 2016

El aire de Madrid

Yo soy madrileña de nacimiento, y enamorada de mi ciudad. Adoro perderme por sus calles, ya sea por el centro o por algún barrio residencial, me encanta el ambiente, la gente y la chulería, que haberla, la hay.
Sin embargo, soy también muy consciente de sus fallos (o al menos, de algunos de ellos, tampoco hay que ensañarse) y hay uno del que últimamente se oye y se habla mucho: la contaminación. 
Pues para quien no se lo crea, Madrid sí está muy contaminado, está cubierto por una seta de aire de mierda, y todo aquel que vuelve a la capital después de un tiempo lo nota enseguida. La piel se reseca y cuartea, la garganta raspa, la nariz se llena de mocos, y a veces los ojos lagrimean. Quizás soy un poco exagerada, vale, pero es cierto que todo esto me ocurre a mí. Y esta mañana he notado algo más, que no me había llamado nunca antes tanto la atención: cuesta respirar.
He salido a correr, y si bien es cierto que estaba un poco desentrenada y que mi barrio es todo cuestas, no he podido pasar de los 2 kilómetros. Tal cual suena, he pasado de hacer de normal 5 o 6, y hasta la carrera de 10 en Octubre, a no poder llegar ni a 2. Antes de nada entono el mea culpa, y es que como ya he escrito, estoy algo desentrenada - pero de eso a no poder correr ni 15 minutos seguidos hay una diferencia bien grande.

Me ha dado mucha pena, por que adoro mi ciudad y a su gente, pero ahora mismo no es nada saludable vivir bajo el cielo tan bonito de Madrid. 

De todas formas, estoy convencida de que con creatividad y esfuerzo se va a conseguir reducir la contaminación para devolver a Madrid el aire limpio que se merece, y entre tanto, no pienso flaquear ante los 10km que me esperan el sábado - Ayá vamos San Silvestre Vallecana!!

lunes, 19 de diciembre de 2016

BBG Semana 24 AKA Ronda 2 completada!

POR FIN!!!! 
Ya lo daba casi por imposible, pero no! He conseguido convencerme y hacer la última semana y así acabar POR FIN la segunda ronda de BBG!

Por un lado estoy feliz por haber hecho dos rondas, por otro me quedo con sabor agridulce por no haber sido constante en la segunda - aunque también soy consciente de que las circunstancias no han acompañado. A los números me remito: en Mayo es cuando empecé a flaquear, y es que...

  • De Mayo a Diciembre han sido 30 semanas
  • En 10 semanas he tenido viajes de trabajo de entre 1-5 días
  • 1 semana de vacaciones en verano en Santander
  • 3 semanas de vacaciones en Asia
  • otras 4 semanas he tenido fines de semana largos en Madrid
  • otro en Ámsterdam
  • otro en Mallorca
  • y otro en Berlin
  • 1 semana vino mi familia de visita
  • y otra vinieron mis suegros.
Y así pasamos de 30 semanas a 7 semanas con tiempo suficiente para hacer deporte, durante las cuales una estuve enferma y otra con un jet lag horroroso. 
Aun así me ha dado tiempo a acabar la BBG y preparar y conseguir la carrera de 10km de octubre. 

Así que sí - es cierto que a pesar de los viajes podría haber acabado la BBG mucho antes, pero también es cierto que el cuerpo me pedía un poco de descanso y se lo he dado. 

Lo que saco en claro es que la BBG ya no me sirve - necesito constancia para seguir el plan semanal y me lío al estar de viaje y no poder hacerlo. Me siento un poco culpable al no tener el tiempo para hacer tres sesiones semanales y esto ha hecho que ya no disfrute de la BBG. Y eso es justo lo que quiero evitar, ver el deporte como obligación y no como placer. 

Me despido de la segunda ronda de BBG y (por ahora) también me despido del todo de la BBG... El año que viene ya promete venir con muchos viajes de trabajo (es lo que tiene, los suecos me adoran!) y tengo que reorganizarme para ver qué tipo de deporte encaja en mi nueva vida. Por ahora toca concentrarme en la San Silvestre, que mi hermana pequeña está entrenando a tope y me va a dejar atrás como no me ponga las pilas!

viernes, 16 de diciembre de 2016

Las barreras invisibles

Ayer rompí una barrera invisible que me había creado yo solita a mi alrededor: no volver a la BBG.
Si tengo que ser sincera, la barrera estaba construida a base de vagancia, miedo, estrés y excusas. Los ladrillos más difíciles de romper han sido los del miedo: a no conseguirlo, a tener agujetas horrorosas, a lesionarme por la falta de ejercicio.

1. Lo conseguí
2. Las agujetas prometen ser horrorosas.
3. Sigo entera, sin lesiones.

Así que resulta que no era para tanto, y quiero anotar mis sentimientos de ayer para tenerlos a mano la próxima vez que una barrera amenace en el horizonte:

  • No tardé ni 5 minutos en cambiarme de ropa y montar mi esquina deportiva en el salón.
  • Durante la sesión me costó acabar ciertos ejercicios, otros no fueron tan complicados, aunque todos exigentes.
  • Al acabar volví a sentirme bien, imagino que en parte por las endorfinas que se supone que se liberan, pero sobretodo por ver que era capaz, que no había sido tan horrible, y que estaba un poquito más cerca de mi meta. 
  • Después estiré con una sesión de yoga, y la disfruté mucho más que los días anteriores.
  • Cambié la ducha mañanera por una después del ejercicio en tarde-noche, y tuve bien de tiempo para echarme crema y mimarme después, cosas que en el día a día a las 6.23 de la mañana ni me dan tiempo ni me apetece (hace mucho frío...).
  • Dormí como una cesta de gatitos al lado de una estufa. 
Yo ayer rompí una de las barreras que tengo a mi alrededor, y me sentí bien. Me hace reflexionar cuantas barreras habré construido que no veo ni siento, pero no me dejan ser la mejor versión de mi misma, la versión que quiero ser.
Sin embargo, estoy contenta por todas las barreras que he conseguido romper este año: correr 10km y disfrutarlo, cambiar mi alimentación a más sana sin renunciar a caprichos, muchas más responsabilidades en el trabajo de las que había imaginado jamás,... son todo cosas que me dieron mucho miedo en su momento, a las que incluso mi cuerpo y mente se negaban al principio, pero que en cuanto he intentado, he acabado disfrutando y queriendo más. 

Y a vosotros, como os va rompiendo vuestras barreras?

jueves, 15 de diciembre de 2016

Excusas, excusas y más excusas

Pues eso, que me he convertido en la señorita de las excusas para no hacer deporte.
Según mi agenda y control mensual de hábitos, llevo 3 semanas sin mover el culo salvo dos días que hice yoga, el segundo siendo ayer que ya me mosqueé conmigo misma. 

Voy a hacer un recopilatorio de excusas que seguro que a más de uno le suenan:

"Hoy he trabajado tanto, me merezco un descanso"
Teniendo en cuenta que trabajo sentada mirando una pantalla durante varias horas al día, sí, necesito un descanso, de pantalla y de pensar. Pero no trabajo levantando piedras así que descanso muscular no me hace falta. Y qué mejor para descansar la mente lejos de una pantalla? Exacto, hacer deporte. Excusa: FALLIDA.

"Hoy he salido tarde de trabajar, no me da tiempo"
Define tarde: Llegando a las 18.30 a casa (empiezo a currar a las 7.30 y esto es Alemania amigos, aquí esa hora es "tarde"). Pero sigue siendo 1,5 horas antes de la cena y ahí da tiempo a hacer tres sesiones de BBG seguidas.
Excusa: FALLIDA.

"Me duele un poco la tripa, será mejor que no haga deporte"
Esta es cuentitis pura y dura. Tengo pruebas de mi propia experiencia en la que salir a correr me ha alividado dolores de tripa (por la menstruación), de cabeza y hasta catarros. Así que...
Excusa: FALLIDA.

"No me apetece hacer deporte"
Bueno, esto ni siquiera es una excusa, es para cuando ya no se me ocurren más, simplemente me repito que no debo obligarme a hacer algo que no quiero y me auto-olvido de lo bien que me siento durante y después y de que, en realidad, no es que no quiera, es que estoy en plan vaga total.
Excusa: FALLIDA.

También hay otras perlas ganadoras de concursos internacionales de excusas como...

"Esta mañana me he lavado el pelo, como haga deporte me lo ensucio"
"No quiero cambiarme de ropa"
"Tengo que poner una lavadora"

y demás cuentos del tipo "tengo que bañar a mi pez".

Así que me voy a poner retos, que me molan mucho y eso sí que lo disfruto, y me reto a mí misma a acabar la puñe... dichosa ronda 2 de la BBG hasta final de semana:

A BLOGGER PONGO POR TESTIGO QUE NUNCA MÁS VOLVERE A PONERME EXCUSAS

He dicho.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Deporte viajero

Iba llamar a la entrada "Deporte en las vacaciones" pero creo que es distinto hacer vacaciones con más tiempo libre de lo normal, que hacer deporte durante unas vacaciones con viajes y muchas actividades programadas. En el primer caso en principio hay más tiempo para dedicarse a uno mismo y para incluso probar cosas nuevas, y en el segundo caso el tiempo está más restringido y si se viaja a otros países puede que los deportes sean distintos o nuevos. En mi caso fue el segundo tipo, y estoy muy contenta de haber introducido el deporte como algo natural en el viaje, sin dejar de hacer otras mil cosas, ni dejar de zampar (mucho) ni beber (también mucho). Lo que quiero decir es que no me he obsesionado, simplemente he introducido actividades sanotas dentro del plan de viaje sin que el resto se resintiera. 

Caminar, caminar, caminar

Al rugbier y a mí nos mola mucho andar, y más cuando estamos de turisteo. Nos gusta patear ciudades y perdernos por barrios turísticos y desconocidos, no somos los usuarios ideales del transporte público y menos aún taxis. Y en ciudades como Bangkok, donde los taxis son sustituidos por tuk-tuks que están deseando timarte por tu carita blancucia de turista (a la vuelta estabamos un poco morenitos, pero los primeros días parecíamos los primos de Edward Cullen), así que nos decidimos por andar y conocer el Bangkok algo menos turístico, y prescindimos del todo de tuk-tuks. Y todo positivo: nos ahorramos pasta, vemos más de la ciudad, y quemamos las cervezas Tiger. 
Para haceros una idea, el día que más andamos fueron unos 25 kilómetros. 

Senderismo por cascadas

En Laos visitamos varias cascadas y nos pateamos a lo tonto otros 15 kilómetros en una mañana. Podríamos haber alguilado scooters pero ocurren tres cosas: a mí me dan un poco de miedo (ya tuve un accidente con una scooter en Indonesia hace unos años), si ocurre algo en Laos los hospitales brillan por su ausencia, y me parece una manera muy poco ecológica de hacer turismo. Tengo dos piernas y dos pies, no necesito un motor que contamina para moverme. 

Lleva-llevame en tu bicicleta

Lo que sí que hicimos fue alquilar bicicletas en la isla de Don Det para visitar las cascadas del Mekong en la isla de al lado Don Khon. Fue una vuelta muy maja, de unos 15km, atravesando arrozales, un antiguo puente francés, y viendo un poco más de la vida local de la que los sitios turísticos muestran. 
En Champasak también alquilamos una bicicleta para ir a visitar unos templos a unos 10km de distancia. De nuevo podríamos haber ido en scooter o en tuk-tuk, pero ir en bici nos dio libertad, nos hizo sentir bien, y es que las endorfinas que se liberan durante el ejercicio también están en vacaciones. 

Yoga en el atardecer

En instagram sigo a una profesora de Yoga llamada Xuan-Lan que hace unos meses posteó varias fotos de su viaje por Asia, y me enamoraron las fotos de un retiro de yoga cerca de Luang Prabang, nuestra última parada en Laos. Busqué información, pero el hotel donde ella hizo el retiro, pero buscando encontré que había en la ciudad un par de sitios donde daban clases de Yoga. El que más me gustó fue un bar-restaurante llamado Utopía que daba clases en una plataforma con vistas al atardecer sobre el río Nam (afluente del Mekong). 
Pensaba ir sólo una tarde, mientras el rugbier se quedaba en el bar tomando una cerve y leyendo, y al final repetí una segunda tarde. Fue tan chulo! La profesora era un encanto, muy dulce y muy atenta, y teniendo en cuenta que era una clase de viajeros de distintos niveles de yoga, consiguió que todos nos encontráramos a gusto con la clase. Para mí al menos fueron las mejores clases de yoga a las que he ido: sudé la gota gorda, estiré todos los músculos, y me relajé al final. 
Yo soy la maja vestida de gris

Y vosotros, integráis algun tipo de ejercicio en vuestros viajes? 
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