Mostrando entradas con la etiqueta Dieta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dieta. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de enero de 2017

Volver al peso pre-navideño

Parece una odisea pero es posible!
El año pasado recuerdo que me metí de lleno en un plan detox de 21 días (mucha fruta y verdura, mucho agua, nada de alcohol o embutidos...) y que me dio muy buen resultado. De hecho, sentó las bases del cambio en la alimentación que me ha acompañado desde entonces y al que - junto al deporte - debo el haber perdido 9 kilos. Así que este año he vuelto de España con la idea de detox también - y con las ganas! Todo lo que se come en Navidades está muy rico, y sobretodo es especial y no se da el resto del año... pero es muchísimo. Yo he vuelto a casa hace dos semanas con ganas de comer verdura, fruta y de comer menos. 
Mi plan detox de 21 días se ha convertido en una "bullet journal" (todo un universo que he descubierto hace poco) donde hago un control de hábitos mensual. Significa que tengo una lista de hábitos que quiero implantar quasi diariamente, y voy controlando cuando cumplo y cuando no. Obviamente cuantos más días vea tachados más felicidad me da, como buena friki de listas que soy. 

Ahora mismo los puntos que estoy anotando en Enero son los siguientes:
  1. Nada de alcohol - cumplo sin problema. 
  2. 5 frutas/verdura - entre semana sin problema, el finde es más complicado.
  3. 1 litro de agua - cumplo sin problema
  4. Ejercicio (Andar, correr, yoga,...) - fallando estrepitosamente...
  5. No comer pasta - como hidratos sin problema, pero con la pasta me paso, así que la estoy restringiendo.
  6. Seda dental y colutorio - para no volver a tener gingivitis. Me da mucha pereza pero ahí va. 
  7. Nada de azucar - complicado si tomo café, así que voy a dejarlo por una temporada también. 
No tacho todo todos los días ni de lejos, pero llevar un control sí que me ha ayudado a cumplir más de lo normal, y estoy contenta: pasadas dos semanas vuelvo a tener el peso pre-navideño, ni rastro de los 3 kilos con los que vine de más!

Y vosotros, como os enfrentáis a la vuelta a la realidad de Enero?

lunes, 21 de noviembre de 2016

Vuelta a la Rutina - Plan fitness para Noviembre y Diciembre.

Después de unas fantásticas tres semanas de vacaciones por Asia, el sábado ya tocó volver a casa, y también volver a las rutinas. 
El viaje ha sido genial, ya hablaré esta semana de él y de todo lo que he hecho y aprendido, pero también ha sido un poco de descontrol con las comidas y bebidas. Si bien es cierto que nos hemos movido mucho (andando, en bici, en elefante,...) y que las comidas en el sudeste asiático no son muy pesadas, también ocurre que hemos tomado más cerveza de lo habitual, y que allí por miedo a una infección no hemos tomado apenas alimentos frescos. Vaya, que he vuelto con unas ganas de ensalada que no veas!
Las vacaciones me han ayudado cargar pilas y ahora tengo muchas fuerzas para retomar la BBG y para preparar la San Silvestre, que sólo quedan 6 semanas!

En las próximas semanas al menos tengo dos viajes de trabajo, un viaje a Madrid a una boda, y visita de la familia otro fin de semana. Es un poco complicado planear con tanto lío, pero no es imposible, y tengo energía de sobra para las próximas semanas. 

Hasta el 31 de Diciembre tengo planeado:
  • Ronda BBG 2: Acabar la semana 12 (2 días) y por fín acabar la Ronda 2!
  • Ronda BBG 3: Semanas 2-6
  • San Silvestre 2016: Salir a correr mínimo 6 veces para preparar la carrera, y pasarlo genial en la carrera con mi hermana!
  • Yoga/Pilates: continuar con la práctica en los días sueltos y también para complementar BBG y carrera. 
En cuanto a alimentación, tengo ganas de retomar los menus verduriles y sin empachos:
  • Entre semana: nada de alcohol, embutido o quesos fuertes. 
  • 1 litro de agua al día en el curro.
  • Bye bye azúcares añadidos: cero bollos, café, salsas o cualquier tipo de alimento preparado. 
Mi meta es volver a sentirme ligera, fuerte, volver a notar los músculos con la BBG, pasarlo bien en la San Silvestre. Y si todo sale bien, plantarme en 68 kilos a final de año. ahora estoy en 72, así que no es nada imposible.

Y vosotros, qué planes tenéis hasta final de año?



jueves, 29 de septiembre de 2016

El Drama de las Verduras

De pequeña no me gustaban los pimientos, y si caían en algún plato, como el arroz caldoso de mi abuela, los apartaba con asco. Le decía a mi madre "no me gustan las lengüitas!" y ella me apartaba las tiras de pimiento rojo con un suspiro. Tampoco me gustaban los calabacines, así que os podéis imaginar la cara de vómito que se me ponía cuando había pisto para cenar. Yo lo veía y pensaba: no sé ni lo que lleva, ni de coña me como yo eso!
El drama no era para tanto, por que siempre me han encantado otras verduras como las judías verdes y las acelgas, así que mi alimentación en la infancia, aun siendo la más asquerosita de tres hermanas, era bastante equilibrada y sana.

Mi cara cuando había menestra para cenar. 
Cuando cumplí 18 años hicimos una fiesta grande en casa con toda la familia. En estas ocasiones cada invitado trae algo de comer, se prepara todo en una mesa grande y se come de bufet. Pues alguien (o quizás fuera mi madre, no lo recuerdo) trajo una ensalada de pimiento rojo. Y yo, sin pensarlo mucho, me atiborré a ensalada. Repetí como tres veces, y antes de darme cuenta tenía a mi madre detrás alucinada con mi empache a pimiento rojo. 
Desde entonces, siempre que vuelvo a casa de visita, mi madre prepara esta ensalada que sabe que me encanta ☺(Gracias Mamá!)

Lo que quiero contar con esta experiencia mía es que a veces es muy cierto eso de que "hay que probar algo para decir que no te gusta" y creo que esto ocurre sobretodo con las verduras. 
Creo que hay mucho desconocimiento sobre ellas, se suelen meter todas en el mismo saco, y es muy fácil que alguien diga "yo no como verduras" como si todas fueran del mismo color y sabor. Yo misma he tenido que darme una colleja mental al descubrir que uno de mis platos favoritos es el pisto, y me lo he estado perdiendo toda mi infancia y adolescencia. O el puré de calabacín, y antes no quería ni olerlo. 
Somos verduras! Somos divertidas! 
Imagino que alguna razón habrá para que la industria no se centre en vender las verduras igual que intenta vender las galletas, puede que no sean tan adictivas, y eso las hace menos atractivas, las relega a "comida sana y aburrida". 
A veces hablamos de verduras = aburridas, o verduras = obligación, cuando en realidad son variadas, versátiles, y muy sabrosas. 
Creo que es importante, sobretodo teniendo en cuenta la epidemia de obesidad y mala salud que cada vez va a más, empezar a ver las verduras como un aliado y no un alimento aburrido que sólo se toma de dieta, que si no se evitaría. Yo misma he pecado de ver las verduras como una obligación, y he pasado años sin apenas probarlas.

No vengo a convencer a nadie con palabras, si no con hechos! Así que me he propuesto ir contando por aquí todas las recetas que he descubierto estos últimos meses, donde las verduras sean las estrellas. Algunas serán solo de verduras (y bien ricas que están!), otras veganas, vegetarianas, con carne, con pescado,... hay mil maneras de comer poniendo verduras como ingrediente principal. Diría que "sin perder sabor" pero eso implica que las verduras son un pobre sustituto de otros alimentos. Pero no lo son, son las reinas del plato!

No voy a entrar en temas nutricionales, que no tengo ni idea, simplemente quiero reivindicar a las verduras como un alimento que nada tiene de aburrido, que más que verse como una obligación debería verse como un placer, y que además está lleno de vitaminas y nutrientes, y ayuda a llevar una alimentación sana, variada, equilibrada,... y riquísima!

Y para vosotros, cual es vuestra verdura o receta verduril favorita? 

lunes, 19 de septiembre de 2016

Mi semana sin azúcar - Conclusiones

La semana pasada me propuse prescindir del azúcar añadido y de los alimentos que lo llevan, ya lo conté aquí. Aquí el resumen de cómo ha ido: 

  • De lunes hasta el viernes no comí ni una sola cucharada de azúcar añadida por mi - ya fuera en comida casera, café, yogur, etc... Nada de nada.
  • Prescindí también de alimentos preparados o industriales: lo más importante ha sido cambiar mi desayuno, me he despedido de las galletitas para decirle hola al yogur con avena integral y fruta. Otro tipo de alimentos preparados, tipo salsas, cosas precocinadas etc, no he consumido.
  • Sin embargo, no ha sido una semana totalmente libre de azúcar, pues miércoles y viernes salimos a cenar a un restaurante y no pongo la mano en el fuego de que en este país, ni en ningún otro, se cocine sin azúcar. 
  • No he comido chocolate. Supongo que es lo que más alucina a la gente, y la verdad es que si se lo digo a la Yo de hace un par de años se me cae de culo al suelo. Pero es cierto que los últimos meses he ido reduciendo un montón el consumo de dulces, así que no tomar chocolate, galletas o bollos no ha sido nada complicado. Ni siquiera había en casa, para que os hagáis una idea. 
  • Sólo he tenido un momento de ganas de azúcar, fue una mañana en el trabajo, me entró mucho curro de golpe, me agobié un poco, y aun sabiendo que no debía, abrí el cajón donde me quedaban los últimos paquetitos de galletas. Resultado? Pues el cajón estaba vacío, no me acordaba pero las galletitas ya habían volado la semana anterior, así que fue sencillo no caer en la tentación. 
  • No me ha faltado energía, de hecho, he retomado la BBG con mucha fuerza. 
  • He pasado en una semana de 73 a 71 kilos. Hay que decir que estaba un poco inflada y era fácil perder el primer kilo, pero oye, que alegría al ver esta mañana que habían caído dos!
En resumen, los alimentos a los que he prescindido conscientemente han sido pocos, pues como ya he contado en mi dieta ya de por sí había poco azúcar:
  1. Café. No me gusta sin azúcar, así que sin café directamente.
  2. Galletitas. A rey muerto, rey puesto, y mi nuevo desayuno me encanta.
  3. Mermelada. Me la echaba en el yogur, pero está bien rico sin ella también.
Y aquí un menú de un día, como ejemplo, este es el del martes:

Desayuno:
  • Yogur bajo en grasa (100gr)
  • Avena integral (30gr)
  • Melocotón
Comida:
  • Pisto (una buena ración)
  • Brócoli al vapor (un par de tronquitos)
  • Pechuga de pollo al vapor (100gr)
Merienda:
  • Manzana
  • Yogur casero
Cena:
  • Empanadillas caseras rellenas de atún y huevo (6 piezas)
La comida me la hago yo, así que se bien lo que lleva.
Este menú no es ningún ejemplo de comida sana o de cantidades, a cada uno le vendrán bien unas cantidades u otras. Lo que sí es cierto es que lleva mucha fruta/verdura, y mucho cocinado en casa, y eso siempre va a ser a fuerza bastante sano. Y muy rico!

Lo que más me ha gustado ha sido comprobar lo sencillo que es desterrar el azúcar de la dieta, y es que llevo haciéndolo paso a paso desde principios de año, y ahora se notan los resultados. Mi gusto ha cambiado, y ya no necesito tanto dulce para quedarme saciada. De hecho los dos momentos del día donde me entraban ganas locas de dulce, a media mañana y media tarde, han desaparecido, y estoy convencida de que haber desterrado las galletitas tiene algo que ver. 

Este es mi nuevo desayuno, y está bien rico!

lunes, 12 de septiembre de 2016

Mi Semana Sin Azúcar

El verano ya va llegando a su fin y me toca volver a ponerme firme con la comida. Es cierto que lo aprendido en los últimos meses me ha ayudado a no comer con ansiedad y a no darme atracones, incluso a dejar de comer ciertos alimentos que antes me gustaban y ahora me provocan rechazo (p.ej. fritos de bolsa). Sin embargo, los viajes por trabajo, las vacaciones y las bodas me han regalado al final 2,4 kilitos y me he plantado esta mañana en la báscula con un 73 tan grande como una catedral. No me da la gana así que me he mirado al espejo y he decretado disciplina espartana en casa: todos los días deporte (yoga a parte) y nada de pasarnos con la comida. 

Para ayudar un poco más, y aprovechando la ola de noticias que se publican últimamente sobre las maldades del azúcar (añadido) he decidido ser consciente del azúcar que ingiero y dejar de comer, al menos durante estos próximos cinco días, todo tipo de azúcar añadido al natural.

Yo que pensaba que sería fácil por que apenas consumo azúcar, ni siquiera me gusta el dulce! Pero ay de mí, qué equivocada estaba, he tenido que hacer repaso y son unos cuantos los alimentos que esta semana no voy a catar:

  • Galletas Belvita: eran mi desayuno. ERAN.
  • Café: no me gusta sin azúcar, así que bye-bye.
  • Salsas: el 99% llevan azúcar, aunque sean lights. 
  • Mermelada: me la ponía en los yogures para endulzar.
No son tantos, pero sí son importantes. De primeras he tenido que cambiar una de las comidas del día, el desayuno, por que yo lo tomo en el trabajo y allí me he llevado los últimos meses unas galletitas en paquetes de 4, así controlaba la cantidad. Pero como todas las galletas industriales, llevan cantidades obscenas de azúcar y sucedáneos. 
Lo del café a ver qué tal se me da. El último año he reducido un montón su consumo, he pasado de unas 4 tazas al día a 4 tazas a la semana, lo cual oye, tiene su mérito. Y es que hay días que yo, sin café, no me aguanto ni a mí misma, y por el bien de la humanidad y de mis compañeros de trabajo paso por cafetería para no ser hulk. Pero estoy segura de que puedo aprender a controlar mi mal despertar con la mente, y no dejar que sean sustancias ajenas las que lo controlen. 


En general es poco a lo que tengo que renunciar, por que todo lo que como me lo preparo yo y no compro nada precocinado, así que el azúcar que ingiero es el natural que llevan las frutas, verduras, etc... 

A finales de la semana publicaré el avance y, si hay interés y me da la gana, también el menú que he seguido. 

Y vosotros, estáis restringiendo vuestro consumo de azúcar también?

jueves, 4 de agosto de 2016

Enamorada de mi Yogurtera!

Bueno, lleva 10 días en mi vida y ya la he usado dos veces, así que ya puedo decir en voz alta y de forma oficial, que ADORO MI YOGURTERA!!!

Si llego a saber lo sencilla que es (de verdad, más simple y es una piedra) y no me hubiera enrocado con hacer los yogures en el horno e inventos parecidos. 

Me he comprado un modelo muy sencillo, la única diferencia que tiene con los más normalitos es que se apaga sola. Me explico: las yogurteras de toda la vida las enciendes y a las 6 o 7 horas, tienes que acordarte y apagarlas a mano. La que me he comprado tiene un temporizador y se apaga sola, es la única diferencia con las demás, y por la poca diferencia de precio lo recomiendo, por que no hay que estar pendiente del reloj.


Usarla es más sencillo que sacarle punta a un lápiz, de verdad, y eso que yo sólo he probado por ahora yogures naturales simples, sin azucar ni nada, y después para darle sabor yo echo salvado de avena y/o un poco de mermelada, y el rugbier le echa miel. 
Lo siguiente será aprender a hacer yogures de sabores (he pensado en vainilla, chocolate, caramelo, frutas,... alguna sugerencia?) y yogur griego, que el rugbier ya me lo pide todos los días. 


Para quien sea un viciado de los lácteos como nosotros lo recomiendo de verdad, y es que tiene un montón de ventajas:
  1. Es muuuuuy sencillo de usar y no se necesita ningún ingrediente especial: Leche+Yogur+Leche en Polvo (si se quiere espesar). Ya si se quiere ser creativo se pueden probar varias recetas y sabores diferentes.
  2. Apenas usa energía: menos que el horno, que era lo que yo usaba hasta ahora.
  3. El tamaño es pequeño: que sí, que es un trasto más en la cocina... pero si realmente se le va a dar uso merece la pena hacerle un hueco. 
  4. Los yogures salen riquísimos, no tienen nada que envidiar a los comprados.
  5. Se ahorra dinero: la yogurtera cuesta unos 30€, y una vez amortizada, aunque es cierto que no te haces rico, pero oye cada € se agradece.
  6. Los yogures son muchísimo más sanos: no lleva nada de conservantes o aditivos extraños, más allá que los ingredientes que se hayan comprado, y si en vez de yogur se usa fermento directamente, pues menos aun. Ah, y sin azúcar añadido!!
  7. Se ahorra plástico y cartón: por un tubo, pensad en la cantidad de tarritos de plástico y el cartón del envoltorio que nos ahorramos nosotros, que somos de tomar yogur diario cada uno!
Así que, en definitiva: están más ricos, más sanos, y más sostenibles.

Y vosotros, os animáis a uniros a la chupipandi de la yogurtera? 

jueves, 21 de julio de 2016

Alimentos Procesados vs. Alimentos Caseros

Desde la llegada de la Thermomix a nuestras vidas (ya escribiré un post dedicado a ella, que me tiene enamorada) y sobretodo en los últimos meses, hemos dejado de comprar ciertos alimentos procesados para sustituir por la versión casera.
La verdad es que nunca hemos sido muy de alimentos procesados, y menos aun de los precocinados congelados. A lo mucho, pizzas congeladas en los viajes de esquí con los amigos, pero en casa no han entrado nunca.
Teniendo esto en cuenta, yo estaba muy orgullosa de nosotros y de lo "sano" que comemos, hasta que vimos el documental Fed Up y me he puesto a pensar en los alimentos procesados que compramos.

Es complicado encontrar el límite entre lo que consideramos procesado y lo que no, sobretodo de cara a poder sustituirlo por la versión casera. Queso y embutido, son ejemplos de alimentos procesados que, al menos viviendo en nuestro pisito, no podemos plantearnos cambiar por caseros.
He hecho una lista de todos los alimentos procesados que entran a casa, más o menos saludables, y que serían más o menos posibles de hacer en casa:

- Yogures
- Tomate triturado
- Garbanzos cocidos
- Pimiento de piquillo
- Mermelada
- Pan
- Masa de pizza

Por ahora hemos pasado a hacer los yogures caseros, y sólo compramos para hacer una nueva tanda o para cuando no nos ha dado tiempo, pero eso a partir de mañana, que me llega la fabulosa yogurtera que he comprado, será pan comido!


Y hablando de pan, también hemos hecho ya varias veces en casa, aunque nosotros apenas comemos, sólo si vienen amigos a casa y en esos casos les dejamos que lo traigan ellos. Lo que sí que comemos es, más el rugbier que yo, pan de molde. Hay maneras de hacerlo con la thermomix, pero como lo tomamos de pascuas a ramos tengo miedo de que se me estropee, y congelarlo no es una opción por que solemos decidir de forma espontánea comerlo (y no tenemos microondas). Alguna sugerencia?
Lo que sí que hacemos en casa es ya siempre la masa de pizza, y además con esta receta de El Comidista, que es simple hasta decir basta y no lleva aceite, que lo hace más ligero, pero no menos rico! De hecho yo no noto la diferencia de con o sin aceite!

Para los tomates triturados tengo la receta de mi abuela, que los lleva envasando toda la vida, pero es un montonazo de tiempo el que se necesita. Lo mismo para los garbanzos y los pimientos de piquillo, o esa es mi impresión. La mermelada es más una cuestión de que no se estropee, por que apenas consumimos... 
Todo será que un día me líe la manta a la cabeza y lo intente preparar! 

Y vosotros, qué alimentos procesados habéis sustituidos por caseros?

jueves, 30 de junio de 2016

Documental Fed Up

Ayer recomendaban en Vitónica unos documentales sobre deporte y nutrición y me llamó la atención el de FED UP, así que lo busqué ayer en Netflix para verlo. Me dejó con la boca abierta, y hoy sigo dándole vueltas a toda la información que contenía.

Lo encontráis en Netflix España (no sé si en otros paises también está), y también más rápido en youtube, con subtitulos en castellano, AQUÍ.
Y aquí tenéis el trailer, subtitulado también al castellano:


Trata sobre la epidemia de obesidad que se extiende cada vez más deprisa en Estados Unidos, y aunque es cierto que la cultura de alimentación allí es distinta a en Europa, también lo es que la cantidad de gente con sobrepeso u obesidad también ha aumentado a este lado del Altántico. 
El documental describe los intentos de varias instituciones de regular el consumo de ciertos alimentos desde hace varias décadas, en especial del azúcar, y los esfuerzos de varios lobbys para que esto no suceda.
Como resultado, la cantidad de azúcar en muchísimos alimentos está muy por encima de la máxima recomendada al día por la OMS y demás instituciones. El peligro es cuando estos alimentos son los que se venden con reclamos de "bajo en grasa" o "light", de tal manera que los consumidores desinformados los compran pensando que están haciéndolo bien. Y es que para que un alimento bajo en grasas siga teniendo sabor, se le sube la cantidad de azúcar hasta niveles muy perjudiciales.

Se puede resumir en dos datos:
  • El azúcar natural de los alimentos, por ejemplo fructosa en la fruta, viene acompañado de fibra que hace que la digestión sea lenta, no haya picos de azúcar en la sangre, y de esta manera el hígado puede digerirla a una velocidad adecuada. 
  • Al ingerir azúcar sin fibra, por ejemplo una coca cola, se crea un pico de azúcar en la sangre y el hígado no tiene capacidad para digerirla tan rápido, por lo que el páncreas se pone como loco a crear insulina para digerir este azúcar. La insulina convierte el azúcar directamente en grasa, no en energía para el cuerpo. 
Así que al consumir alimentos procesados, sobretodo si llevan la etiqueta de "light", lo que hacemos es ingerir una cantidad enorme de azúcar, muy perjudicial para el cuerpo. Además sobrecargamos al hígado y al páncreas, aumentamos la cantidad de insulina en sangre, y si esto se continúa en el tiempo, podemos llegar a desarrollar enfermedades como la diabetes tipo 2.

En el documental daban otros datos como las noticias de niños, sí, NIÑOS, que habían muerto con 9 o 10 años de un infarto por pesar demasiado, del orden del 140-150kg. Repito, niños de 9 años que pesan más de 100 kilos. Aquí literalmente se me cayó la  mandíbula al suelo. 
Claro que luego enseñaban que en los colegios públicos la comida eran pizzas de Pizza Hut y hamburgesas de McDonalds, y luego en casa los padres no entendían cómo podía ser que sus hijos engordaran, mientras la nevera estaba llena de coca cola y sin una pieza de fruta en toda la casa, y todo encajaba.

En los primeros cinco minutos del documental, al ver a los niños obesos, lo primero que pensé fue: la culpa es de los padres. 
Una hora y media más tarde entendí que el problema no es tan sencillo. Por un lado hay que repartir la culpa con el gobierno, que no es capaz de poner comida saludable en los colegios, por otro lado está toda la industria alimentaria con sus lobbys muy potentes que pagan investigaciones que les exculpan o presionan a las instituciones para no publicar informes que les perjudican.

Está claro que como personas, y sobretodo como padres (pues otros dependen de nosotros) hay que estar informado sobre lo que es sano y lo que no, pero también es cierto que es muy complicado si a tu alrededor hay una campaña potente de desinformación y si el gobierno o las instituciones no ayudan. 
Yo misma, al acabar el documental, cogí el paquete de yogures que tenía en la nevera: Activia 1,5% de grasa. Lo había comprado pensando que me venían bien para la dieta y eran sanos, y resulta que con cada vasito de yogur consumo un cuarto del máximo de azucar recomendado al día por la OMS. De dieta, nada!

La conclusión es que hay que consumir alimentos naturales, y evitar del todo los alimentos procesados. El tiempo que ahorras ahora con una pizza congelada lo pagarás en médicos dentro de unos (pocos) años. 

Y es que este es el verdadero apartado de comida "light", "baja en grasa" y "baja en azúcar":

viernes, 24 de junio de 2016

Reinventándome. Capítulo 3: A comer!

En esta nueva etapa de mi camino hacia una vida más sana, saludable y feliz, tengo que replantearme qué parte de mi alimentación ha mejorado, si algo ha empeorado, y a qué sigo enganchada que no me hace bien.
 
De primeras hay que decir que la dieta que hago no es dieta ni es nada, en el sentido en el que no es restrictiva con ningún tipo de alimento, ni se basa en ningún tipo de libro de ningún doctor. Lo que llevo haciendo desde Navidades es ir cambiando hábitos que ya sabía yo que eran malos, sin necesidad de que nadie me lo dijera, así que en resumen se puede decir que he aplicado el sentido común y un poquito de ciencia.
 
El sentido común te dice cosas como: alcohol casi todos los días de la semana no es bueno. Oh vaya, sorpresa!
La ciencia te ayuda con: al día necesitas X cantidad de Y nutriente para funcionar bien.
 
He unido ambas y estos son los grandes cambios que he introducido en mi dieta, y que han funcionado:
  • 1 litro de agua al día. En el trabajo es una botella que vacío todos los días, durante el finde voy más o menos contando 5-6 vasos de agua.
  • Llevarme la comida al trabajo. Ya me puedo traer lo menos sano, que mientras lo haya cocinado yo, con aceite de oliva y con lo que me gustan las verduras, seguirá siendo mucho mejor que lo que preparan en la cantina, y eso que es bastante sano lo que sirven.
  • Llevarme fruta al trabajo. A media mañana una pieza, a media tarde otra, y no paso hambre en ningún momento ni peco con chocolatinas o café de máquina.
  • Nada de café. Me he desenganchado y ahora sólo tomo café de tanto en tanto en fin de semana. Confieso que fue obligada por que me quitaron la máquina de café y en invierno con la nieve hacía mucho frío para ir al otro edificio a por café... así que, no hay mal que por bien no venga!
  • He aprendido a preparar platos equilibrados. Para comidas y cenas esta es la regla: La mitad es verdura, un cuarto proteína, un cuarto hidratos de carbono. Ya está.
 
  • He aprendido a picotear sano. Entre las comidas principales (desayuno, comida y cena) tomo fruta o yogur con salvado de avena.
  • Nada de refrescos o alcohol. El alcohol lo he dejado como algo especial que disfruto de verdad, nada de una cerveza por que sí o vino barato. Ni refrescos ni zumos de frutas, todo masticado y sin burbujas.
  • Contar calorías. Sé que suena muy restrictivo, pero contar las calorías que como me viene muy bien para entender el valor nutricional de cada alimento, y corregir errores de "demasiadas grasas y poca proteína" o similar.

 
Lo que no me ha funcionado o aun tengo pendiente:
  • Desayunar más sano. Desayuno en el trabajo un paquete de 4 galletas, con muchas calorías para muy poco valor nutricional. Y mucha azúcar. Y el problema es que al tenerlas cerca, la tentación de cambiar la manzana de merienda por galletas es grande, y muchas veces peco.
Cambiar el desayuno: dejar las galletas y cambiarlas por pan con queso fresco, queso fresco o yogur con fruta,... pero nada comprado en paquete para evitar azucares innecesarios.
  • Picotear más sano. Por mucha fruta y mucho yogur casero que tenga a mano, a veces se me escapa un poco de queso, chocolate o galletas.
Seguir intentándolo: nadie es perfecto y no se nace educado. Crear un nuevo hábito necesita tiempo y si a la primera no funciona, a la segunda o tercera seguro que sí.
  • El fin de semana es un gran Cheat Meal: Es salir de currar el viernes y se abre la caja de pandora. Que si vino, que si cervecitas, que si aperitivo...
→ Elegir mis batallas: no puedo estar el fin de semana entero encerrada en casa sin vida social, ni tampoco puedo seguir como hasta ahora que soy un saco sin fondo. Debo elegir un día en el que todo me de un poco igual, pero no pueden ser dos y medio como hasta ahora!
  • El tupper puede mejorar: está claro que es un gran avance traerme la comida al curro, y es muy muy sanota, pero a veces me quedo corta con la cantidad de verdura.
Innovación y Verduras: Nuevas recetas, nuevos platos, y mucha, mucha verdura!

El futuro:

Seguiré con los buenos hábitos que he ganado estos seis meses, que me van a servir para toda la vida. Ya no concibo dejar de comer tanta fruta o verdura como hasta ahora, y sé que en cuanto cambie el par de detalles que aun tengo que mejorar, mi cuerpo me lo agradecerá como hasta ahora ha hecho: mucha más energía, mejores digestiones, mejor sueño, piel más brillante y sobretodo, mucha más salud y felicidad!

sábado, 18 de junio de 2016

Reinventándome. Capítulo 2: Cambio de Mentalidad

Casi toda mi vida he querido cambiar mi cuerpo, pero no siempre me he sentido incómoda en él. Sabía (y sé) que para disfrutar más de la vida y estar más sana, tengo que estar en un peso adecuado a mi constitución y a mi altura (1,65m), y las épocas mejores he rondado los 60-64 kilos.
Siempre que me he mirado al espejo he visto una chica rellenita, con el culo más grande de lo que le corresponde, triponcio con demasiada grasa, pero no he visto a una chica con un problema de salud. No fue hasta hace un año que me di cuenta de que sí que tenía, o podía llegar a tener, un problema de salud por la única razón de pesar más de lo que debía. 

Ahora, unos meses más tarde y después de bajar de 78 a 72 kilos, me siento más ágil, más flexible y mucho más sana, pero me he estancado. 

En parte mi rutina ha cambiado, y el trabajo requiere mucha más concentración y energía que antes, que no me queda para volver a casa y ponerme a hacer deporte. Por otro lado, mi forma de pensar también es distinta a cuando empecé el cambio a una vida más sana, y es que ahora ya no veo tanta fatalidad en pesar unos kilos de más, al fin y al cabo son "sólo" 7-8 kilos los que me sobran y no 15. 

Supongo que mi mente se ha hecho a la idea de que me he quitado los peores kilos de encima, que ya estoy en una zona segura, que no es tanta la urgencia de adelgazar como antes, que total, la gente ya ha notado que estoy más delgada, eso es un gran resultado, para qué seguir si ya he conseguido lo que quería?
El problema es que NO lo he conseguido. Voy por el buen camino, sí; noto los primeros resultados, sí, la gente también nota el cambio, sí. Pero aún me sobran kilos, aún tengo mucha grasa que no me hace falta, aún necesitan más fuerza mis músculos, aún me queda mucho camino por delante!

Hasta ahora, las conclusiones del cambio en los últimos meses son muy positivas:
  1. Comer más sano me hace sentirme mejor: mis digestiones no son nada pesadas, me siento más ligera, y también me gusta el aire de superioridad que se desprende de "miradme, estoy merendando una manzana. sí, soy dueña de mis decisiones y he decidido comer fruta en vez de ese helado de chocolate que apenas tiene buena pinta. Aquí mando yo, no mi estómago."
  2. Hacer deporte me hace sentirme mejor: desde que hago deporte consigo mantener mejor a raya el estrés y la ansiedad. Me siento, y estoy, más fuerte, más flexible y más ágil, y puedo disfrutar más de otras actividades con mis amigos y mi familia. 


Manzanas amorosas
 
Por eso he reflexionado para volver a preguntarme a mí misma cuales son las razones por las que quiero hacer ejercicio, comer más sano y, en resumen, llevar una vida más sana y saludable. Y aquí están:
  1. Quiero estar sana: ahora mismo me siento sana, mucho más de lo que me he sentido en años! Pero es cierto que antes también pensaba que estaba sana, así que ahora me toca preguntarme si realmente estoy sana, o sólo me siento más sana que antes, pero no todo lo que puedo, y debo estar. La respuesta es sencilla: sólo estoy a la mitad del camino, aún debo bajar de peso y aprender a comer mejor.
  2. Quiero controlar mi ansiedad: no me gusta que sea la ansiedad la que decida qué como y cuanta cantidad. Quiero poder controlarme y comer sano siempre, para poder darme caprichos de vez en cuando, pero caprichos conscientes, de "hoy tengo una cena especial, voy a tomar un poco de vino", y no caer en el "hoy tuve un mal día en el trabajo, me merezco un kilo de chocolate en vena". Me siento mal cuando no soy capaz de manejar mis emociones y pienso que la comida es una solución, por que entonces convierto la comida en un problema. Hacer deporte me ha ayudado los últimos meses, estoy más tranquila y he aprendido a controlar mis sentimientos, aunque aún me queda mucho por aprender.
  3. Quiero vivir amando mi cuerpo: no es que llegara a odiar mi cuerpo, pero nunca, o casi nunca, ha sido algo de lo que he estado orgullosa, ni lo he querido lucir mucho, ni usarlo como puede ser usado. Desde pequeña entré en el modo "niña gordita y patosa de clase" y me ha costado muchos años darme cuenta de que yo no tengo por qué ser eso, algo que alguien decidió etiquetarme en primaria. Yo soy quien decido ser, y decido ser la chica fuerte, ágil y flexible del grupo.  
  4. Quiero estar bien preparada para el futuro: el futuro para mí siempre ha significado ser madre en algún momento, tener muchos nenes, viajar mucho, pasar mucho tiempo fuera de casa y llegar a una madurez y vejez con mi familia lo más sana posible. Quiero disfrutar de la vida, amigos y familia todo el tiempo que pueda y lo mejor que pueda, y tengo la gran suerte de tener muy buena salud, y quiero hacer todo lo que esté en mi mano para continuar así.
Estas son mis razones. No las de una revista de moda, ni una valla de publicidad, ni mi madre diciéndome que tengo que adelgazar. Son mías, 100%, mi camino a una vida más feliz y plena en un cuerpo más fuerte y sano.

Son razones nuevas y por lo tanto necesitan hábitos nuevos. Voy a cambiar un poco el blog, voy a resetear los programas con los que monitorizo la comida y el peso, y en definitiva, voy a empezar de cero. 
Ya no me vale el "mi peso inicial eran 78 y ya he adelgazado 6 kilos, que bien!" Si no el "mi peso inicial son 72 kilos y tengo que llegar a los 64 o menos, a por ello!"

viernes, 10 de junio de 2016

Reinventándome. Capítulo 1: Introducción

Ayer volví a hacer deporte, después de dos semanas tirada en el sofá, y a pesar de estar muy contenta por haber vuelto a mover el culo, me he dado cuenta de que no puedo volver a la misma rutina de antes, por que si mi cuerpo se ha rebelado estas semanas, es que es hora de cambiar de método. Y es que no hay que olvidar que, si el método no funciona, hay que cambiar el método, no la meta!
He estado dándole muchas vueltas y analizando mi dieta y mi ejercicio, para poder avanzar con una nueva rutina mejorada y más eficiente, y he observado lo que me ha funcionado y lo que no estos últimos meses.

Resumiendo, hay tres factores que me han ayudado desde navidades a llevar una vida más sana, a bajar de peso y tonificar mi cuerpo y mente:

- Ejercicio
- Dieta
- Mentalidad

He estado reflexionando sobre los tres puntos y voy a escribir una entrada para cada uno, para contar qué es lo que me ha funcionado hasta ahora, qué ha fallado, y cómo voy a mejorar a partir de ahora.

Y vosotros, cómo os planteáis un cambio de estrategia?

miércoles, 8 de junio de 2016

No me ha dado la gana

He engordado 1 kilo.
 
Había bajado 7 pero he vuelto a engordar 1. Cómo? Dejando de hacer dieta (en parte) y dejando de hacer deporte (del todo) las últimas dos semanas.
 
Ya he dicho varias veces que los kilos no son mi prioridad, pero sí un reflejo de que todo lo demás está en orden. Está claro que si he engordado 1 kilo sin que haya una razón hormonal, es que algo ha pasado.
Y es que las últimas tres semanas he estado dos veces de viaje, he tenido una despedida de soltera/o, ha estado lloviendo (por lo que no he podido salir a correr), he ido a una boda y un gato negro me ha mirado.
 
<<Modo Ironía ON>>
Lo del gato negro es especialmente relevante por que es la razón más importante por la que he dejado casi de tomar fruta, me he atiborrado a chocolate y he plantado mi culo en el sofá durante tanto tiempo. Es una excusa suficiente para no haber dejado de comer embutido por un tubo y la fruta ni olerla.
<<Modo Ironía OFF>>
 
Pues eso, que ningún gato me ha mirado. De hecho por mi barrio hay muchos ratoncitos así que gatos pues más bien pocos.

Pero si no me ha mirado un gato, cuales son mis excusas? Pues la verdad es que no hay ninguna excusa, lo que hay es una sola razón por la que no he hecho deporte ni comido todo lo bien que podía: NO ME HA DADO LA GANA.

Ala, ya está! Ya lo he dicho! No me daba la gana hacer deporte! Las últimas dos semanas me apetecía vagear, mi cuerpo y mi mente estaban cansados y querían tumbarse en el sofá y leer, y eso es lo que he hecho. Donde antes encontraba tiempo de sobra para hacer deporte, ahora me faltaba por todos lados - sin ningún tipo de actividad extra.

Creo que lo mejor para seguir adelante es analizar en qué he invertido mi tiempo y mis fuerzas, y cómo me siento después de la vagancia. Podría decir "me ha dado tiempo de hacer un curso intensivo de ganchillo" o "mi cuerpo necesitaba el descanso, ahora me siento mejor", pero la realidad es que el tiempo que no he hecho deporte lo he (mal)gastado tirada en el sofá trasteando con la tablet, y ni mi cuerpo ni mi mente se sienten mejor después del descanso. No estaba cansada, ni enferma, ni necesitaba bajar el ritmo.
Lo que estaba era de bajos ánimos, y eso ha hecho que prefiriera estar apática en el sofá o la cama a activa sobre la esterilla. La apatía es lo peor que hay para el humor, un estado de desgana y desinteres en el que todo es pasivo e insensible.

Lo mejor que puede hacer una persona apática para cambiar su estado es moverse. Bailar, cantar, reir, correr, salir a la calle, respirar aire fresco, ir a un parque, cualquier cosa en la que la mente y el cuerpo se involucren y tengan que trabajar juntos.

La única manera de salir de aquí es haciendo burpees, y eso es lo que me he propuesto para esta tarde. Retomo la bbg, retomo el reto de fruta y verdura, retomo salir a correr, retomo querer a mi cuerpo y tratarlo con el respeto que se merece. Retomo seguir sumando músculos y restando los kilos que aún me alejan de un peso sano y con menos grasa corporal.
Ah, y sobretodo me da la sensación de que voy a retomar las agujetas! Y bien que me van a venir!!

jueves, 2 de junio de 2016

Cuando la gente se da cuenta

Este fin de semana pasado estuve en casa, por la boda de unos amigos.
 
Para mí era importante por que era la primera vez que veía a todos mis amigos de Madrid desde Navidades (es lo que tiene vivir en el extranjero) y estaba algo nerviosa pensando en si se darían cuenta o no de que estoy adelgazando. Hay que decir que con las chicas ya lo había comentado, intentando animar a alguna a que se uniera a la BBG (soy una pesada, lo sé jeje) así que sabían que llevo desde Navidades a plan.
De cualquier manera fue genial verles y que todos me comentaran lo guapa que estaba y lo mucho que se me notaban los 7 kilos menos. Que se dice pronto, pero 7 kilos son muchos!
Además, llevé un vestido que nunca me hubiera atrevido a ponerme, y lo disfruté como una enana.

Me sentía como la chica de rojo cuando tocaban esta canción jejeje
 
Fue muy bonito que todos me felicitaran y animaran - y aunque lo disfruté en el momento, ahora tengo que tener cuidado con tanto halago, y no dormirme en los laureles. Ya he comentado a veces que soy de naturaleza vagoncia (de ahí el mote de marmota) y no siempre muy constante, y por eso tengo que tener cuidado de no conformarme con lo conseguido hasta ahora y seguir adelante. Podría pensar "ya he conseguido lo que quería, que la gente me vea más delgada", pero eso no sería verdad. Eso sólo es vanidad, cuando lo que yo busco es una vida más sana, un cuerpo más firme, más fuerte y más capaz de hacer maravillas.

Así que por ahora disfruto de que la gente note el cambio, pero no significa que deje de hacer deporte o comer sano, qué sentido tendría?
 

viernes, 20 de mayo de 2016

Por que yo lo valgo

Ayer de madrugada me vino la regla (sí, es así de puñetera que me despierta) y, como siempre en el primer día, tenía un hambre voraz a la tarde.
 
Como con la regla me viene un poco de mezcla de mala leche, pena inmensa y alegría incontrolada, se me arrejuntó todo para crear un "Por que me da la gana" que fue tal que así.

Tengo hambre. Tengo sueño. Estoy bien. Me duelen las piernas. Déjame sola. Ven aquí. Quiero comer. Hacer deporte. Estoy hinchada. Comer. Quiéreme!
Tengo hambre a media tarde y sin la suerte de distraerme con reuniones: Por que yo lo valgo y me da la gana, me zampo un paquete de galletes.
 
Llego a casa después de trabajar con la idea de hacer BBG: Por que yo lo valgo y me da la gana, hoy me lo tomo de descanso, al sofá!
 
Pero justo antes de plantar el culo en el sofá, con un hambre ( por que era hambre, no apetito, que me rugían las tripas y todo!): Por que yo lo valgo y me da la gana, me voy a tomar no 2, si no 4 tostadas bien cargadas de mantequilla y mermelada JAJAJAJA
 
Y el rugbier, que no es listo ni nada, vio la oportunidad de no tener que cenar puré de verduras y en plena vorágine hambrienta me comentó que podríamos pedir comida india, y claro, yo le contesté en medio segundo que si, por favor, que me apetecía más que nada en el mundo. Y con extra de pan, dí que sí!
 
Me faltó hacerme una selfie con una peineta diciendole a la dieta "que te den dieta, mira como me como la cuarta tostada jajajajaja!!!!"
 
Fue como hacer una fiesta adolescente en casa aprovechando que los padres no están. Pero hoy están de vuelta y con ellos las ensaladas, la fruta y el deporte. Está bien.
 
De todas formas, ayer fui muy feliz ☺

Ayer no fui al Gym pero... el cajero de McDonalds se llamaba Jim, asi que... es lo mismo.
 

miércoles, 18 de mayo de 2016

Finde Gastronómico en Marqués de Riscal

He leido mil veces que es bueno hacer "comidas trampa" o "cheat meal" estando a dieta, por que así se sale un poco de la rutina de dieta y es como un regalito que nos damos por portarnos bien.
En mi opinión verlo como un "regalo" no es bueno, por que significa ir en la dirección contraria a la que se quiere ir con la dieta, es ver la dieta como una tortura inevitable, como algo malo, y creo que no es bueno verlo así.
En mi caso, lo que hago es darme la oportunidad de un día pasarme de calorías sin agobiarme, bien por que se que voy a ir a un restaurante, o tengo una fiesta, o por que me apetece comer algo especial. Lo veo como algo especial, no un regalo, si no como algo que puedo comer sin problemas, pero se sale de la norma y no es algo que se pueda comer todos los días.
El regalo es estar más sana.
 
Dicho esto, he tenido un fin de semana tramposo, tramposo, y muy sabroso también! Nos habían regalado por la boda una estancia en el hotel de Marqués de Riscal y allá nos fuimos el sábado.
 
 
El hotel es espectacular, 5 estrellas, con botones, Spa, una habitación más grande que nuestro piso (el baño era tan grande como nuestro salón!) y unas vistas fantásticas desde la cama a los viñedos. Pasamos la tarde entera en el Spa, de relax total, y después nos arreglamos para cenar en el restaurante del hotel, de 1 estrella Michelín.
 
 
Al día siguiente desayunamos como reyes y después de la visita a la bodega, nos despedimos del hotel con lágrimas en los ojos y deseando ser ricos de por vida.
 
Fue un regalazo, y recomiendo a todo el mundo que, al menos, si está cerca pase a visitar el hotel y la bodega. El edificio es del arquitecto Frank Gehry, y aunque puedo entender que a algunas personas no le guste por ser demasiado vanguardista, a mí las formas curvas y metálicas en contraste con los viñedos me parecieron increibles.
 
 
Para terminar un finde redondo, pasamos la noche del domingo en San Sebastián visitando a unos amigos, y como no podía ser de otra manera, nos fuimos a cenar de pintxos y vinos. Está claro que en esta ciudad la gastronomía forma parte de la cultura, y no voy a ser yo la que diga que eso es malo!
 
Como se ve, no he reparado en calorías. Hay que saber estar a dieta, y hay que saber estar a disfrutar sin pensar en nada. Comí todo lo que me dio la gana, y aun así me di cuenta de que ya no como tan rápido, ni con tanta ansiedad, ni tengo tanta hambre. Mastico mucho más lento que antes, saboreo más cada bocado, y también me lleno antes. Así que aun cuando no me corto, sigo sin pecar del todo :)
He aprendido que lo importante no es dejar de comer ciertas cosas (que también) si no aprender a comer, a controlar el apetito. Si podemos controlar el impulso de engullir, podemos disfrutar mucho más de la comida, sin sentir después remordimientos.
 
 
Pues eso, que le recomiendo a todo el mundo que, de vez en cuando, se pegue un buen finde como el que yo acabo de tener ☺

miércoles, 27 de abril de 2016

BBG Semana 19 AKA Trucos para comer fuera de casa

Es lo que tiene la llegada del buen tiempo, que empiezan los viajecitos, las escapadas, y también las visitas de familiares.
Este finde estuvo la familia del rugbier en casa, y aprovechamos para hacer una escapadita a una ciudad cercana, Würzburg, muy bonita y muy recomendable.
Pero claro, con las visitas, por mucho empeño que yo le ponga, vienen las comidas fuera de casa, y se me hace complicado cuadrarlas para no pasarme con las calorías hasta la estratosfera.
Está claro que comiendo fuera de casa es fácil pasarse, empezando por que aquí en Alemania son muy dados a cocinar con manteca o mantequilla y el aceite de oliva ni lo huelen, y claro, eso hace que la comida sea mucho más grasa, que la grasa no sea tan buena, y acabo con digestiones un poco peores.
Pero con todas, tengo mis truquitos para comer fuera de casa:
  1. Planear lo que se va a comer: Busqué los restaurantes donde ibamos a comer, y de antes ya seleccioné lo que iba a pedir, y lo apunté en mi registro en Myfitnesspal. Es más fácil mantener una promesa ya hecha, que decidir en el restaurante pedir una ensalada, con el hambre rugiendo y los suegros pidiendo filetones.
  2. Limitar el alcohol: Me planteé no pedir alcohol durante las comidas y dejarlo sólo para las cenas. Cuajó a la mitad, pero bueno, una cerveza menos siempre es una cerveza menos.
  3. No repetir: En el desayuno del hotel, de bufet, eché un buen vistazo a la comida, llené el plato de cosas saludables (fruta, yogur, cereales... nada de bollería o queso), y no me levanté con el resto para repetir. Con el vino en las cenas lo mismo, me tomaba mi copa, pero no dejaba que me echaran más.
  4. Mucha agua: con una botella en el coche o en el bolso a la fuerza acabo bebiendo mucha agua, y es menos sensación de hambre que llevo a las comidas.
  5. Siempre verdura: Me fuerzo a pedir platos en los que hay verdura, ya sea principal o de acompañamiento. Es espacio que le quito a patatas fritas y similares, y al pedir la verdura automáticamente descarto los platos más pesados y grasientos, que a veces no llevan ni perejil para decorar.
Desayuno del hotel: yogur con cereales, avena y un poco de mermelada, muy parecido a lo que me hubiera preparado en csaa.

Aun con todo comí mucho más el fin de semana que de normal, y no solamente fue más, si no además menos sano. Pero no pasa nada, fueron sólo dos días, y si el resto del tiempo se hace bien la dieta, comiendo bien, comiendo de todo y sin pasarse, ocurre lo que me ha pasado esta semana, que a pesar de los pequeños excesos he adelgazado otro poco ☺

Y vosotros, qué trucos usáis cuando coméis fuera de casa?

miércoles, 20 de abril de 2016

Menús Semanales: Quinoa!

Voy a dejar de contar cada semana los menús que me preparo por que de tanto en tanto repito, como el caso de estas últimas tres semanas, y voy a ponerlos por aquí cuando descubra algun ingrediente nuevo genial o una receta que merezca ser compartida.
 
Y por eso aparezco por aquí con mi último descubrimiento, la QUINOA!!!
 
 
La primera (y única vez de paso) que tomé quinoa fue hace un par de meses en la cantina de la empresa, cuando aún no me traía la comida al trabajo. Ya me sonaba y pillé el plato por curiosidad por ver a qué sabía, y la verdad es que me gustó un montón, así que hace unas semanas compré un paquete de un kilo y ahora por fin me he animado a probarla.
 

La de la cantina del trabajo: quinoa roja con pisto y queso feta

Preparé por un lado la quinoa y por otro lado una mezcla de verduras tipo pisto (calabacín, pimientos, cebolla y brokoli) y un poco de pollo al vapor. Todo luego mezcladito, y esta es la pinta que tiene.
No sé si parecerá rico o no... pero lo está, muchísimo!
El sabor no es muy distinto a un cuscus o a un arroz integral, quiero decir que es bastante neutro. La gran diferencia está en la textura, no es nada seco y la verdad es que queda muy sabroso. Llena un montón y así mezclado con verdurita y algo de proteina está riquísimo.
 

Mi receta: quinoa blanca con verduras y pollo

Además del sabor, es un ingrediente con muchísimos beneficios para la salud, aquí os los dejo. 
 
Lo dicho, muy muy recomendable. La única pega que le veo es el precio, el paquete que compré me costó 7 eurazos el medio kilo (me equivoqué antes, puse kilo y es medio). Espero encontrarlo más barato en otro super, por que tengo intención de probar muchas más recetas!

jueves, 24 de marzo de 2016

Menús Semanales 8 AKA Semana Cortita

Esta semana me voy de vacaciones, así que apenas me he traido tres días la comida al curro, y ya mañana comeré un sándwich de camino al Aeropuerto.
 
Pero corta no significa mala, y la verdad es que estoy muy contenta con estos menús.
 
Menú 1: Spanakopita + Salmorejo
Spana que?? Me explico: tuvimos comida con amiguetes en casa, y unos trajeron para el aperitivo una receta adaptada que habían tomado con un compañero de trabajo turco: hojaldre relleno de queso feta. Lo más parecido que he encontrado es Spanakopita, y por si os apetece, en el Comidista tienen la receta.
Me llevé las sobras y para complementar me hice un salmorejo con unos tomates que ya estaban muy blandurris para ensalada. El salmorejo lo tomé tal cual, sin aderezo, y estaba igual de rico.

Lo sé, está mal comer en la mesa del trabajo, pero no me daba tiempo a ir a la cantina
 
Menú 2: Ensaladilla Rusa sin Mayonesa
Pues eso, de dieta significa sin mayonesa. Y no pasa nada, por que con lo ricas y tiernas que salen las verduras en la varoma de la thermomix no les hace nada de falta, un chorrito de aceite y a zampar.


"Está claro que con mayonesa va a estar más rico."
Eso es lo que pensaba yo, hasta que lo he probado y me he dado cuenta de que con la mayonesa la ensaladilla rusa me sabía a... mayonesa. Sin embargo, sin ella, he podido saborear las verduras, apreciar lo tiernas que estaban, el sabor del atún, del huevo, de los guisantes...

A veces, por costumbre o por hambre, abusamos de las salsas, con el consiguiente aporte calórico extra (y muchas veces innecesario) y matamos el sabor de la comida.
Por mi parte, he dejado de consumir ketchup, mayonesa y similares. Lo único que sigo tomando cuando toca, y es que me encanta, es la mostaza. Es uno de los condimentos con menos aporte calórico, siempre que sea la buena, la de verdad, no la guarrada de McDonalds, Ikea o la dulce a la que se atiborran los alemanes.

Y vosotros, habéis redescubierto algún plato que sin salsa está más rico aún?

jueves, 17 de marzo de 2016

Menús Semanales 6 y 7 AKA Olvidadiza

Se me olvidó por completo subir los menús de la semana pasada! Si es que ya me lo dice mi madre, que un día de estos de tan despistada que soy, se me va a olvidar la cabeza en casa!

Semana 5:

Menú 1: Pasta integral + Pisto + Pollo al vapor.


Está claro que el pollo a la plancha está más rico que al vapor, así que hice pisto para darle sabor al plato. Y me salió riquísimo!
Aunque casi me pasa como la semana anterior, que no tuve tiempo y fue un sólo Menú, pero el rugbier tuvo la genial idea de hacer un día para cenar cuscus con verduras, así que le pedí una ración de más para llevarme al curro y alternar comidas.

Menú 2: Cuscus + Verduras + 1 Huevo
 
 
Y para la Semana 6:
 
Menú 1: Arroz con Curry + Pollo con Curry al Vapor + Guarnición de Calabacín y Pimiento Rojo
 
 
No me apetecía volver al arroz blanco y he decidido tirar por el camino de las especias, y estoy muy contenta!
Usé un Curry de Comercio Justo, empresa donde trabaja mi hermana, y salió con muy buen sabor y nada picante.
 
Menú 2: Ensalada de Garbanzos con Tomate, queso Feta, Cebollinos y Atún.

 
Otra vez una cena en la que el rugbier (no se si os habéis dado cuenta, pero él es el cocinero en casa ☺) preparó una ración de más para que pudiera llevarme un tupper.
 
Después de 7 semanas llevándome la comida y fruta al trabajo, además de haber perdido peso, he empezado a notar que llego a la comida con menos hambre, y que me lleno más rápido. Ya no devoro sin pensar, y disfruto mucho más de los sabores.
Los primeros días tenía hambre poco después de comer, luego pasó a ser la cantidad perfecta, pero esta semana ya he notado que la misma comida ahora es un poco de más. Voy a bajar un poco la cantidad de arroz y pasta, a ver como voy de hambre.
 
Y a ver qué menús se me ocurren para la semana que viene, me encanta este ejercicio de creatividad!

miércoles, 16 de marzo de 2016

El Drama de la Meseta

La semana pasada adelgacé unos ridículos 100 gramos, esta los he vuelto a coger.
Significa que a pesar del deporte, la dieta y el conteo de calorías, no ha avanzado la báscula en las últimas semanas.
 

Ya he dicho varias veces que lo que diga la báscula ni va a misa ni es siempre representativo de los esfuerzos. La bajada de peso es un efecto secundario de llevar una vida más sana y consciente, pero sigue siendo un efecto secundario muy deseado.
 
Hay una diferencia entre pensar: "Voy a bajar de peso" y pensar: "Voy a comer mejor y moverme más, y entonces bajaré de peso".
Pues yo antes pensaba como la primera frase, y ahora he entendido que la segunda es la real.
Sin embargo, quiero bajar de peso. Mi cuerpo, además, ya está reaccionando bien (como este fin de semana) al tener que soportar menos kilos y tener unos músculos más entrenados. Quiero seguir mejorando, quiero que mi cuerpo sea más ligero, que mi espalda cargue con menos peso, ser más flexible, estar más tonificada. Y bajar de peso.
 
Pero estoy en una meseta.
Lo que hace un mes funcionaba bien, ahora ya no sirve, por que mi cuerpo se ha acostumbrado a ello. Entiende que ahora consumo menos y gasto más, y se ha adaptado a esta nueva situación. Qué significa esto, que tengo que comer menos? No, por dos razones:
  • No me quiero matar de hambre.
  • El hambre me pone de mal humor.
Entonces solo queda la segunda opción: subir el listón. Para eso, y como soy muy de gestión de proyectos, he creado un plan de 5 pasos:
  1. Hacer a partir de ya la BBG como es debido: ya lo puse ayer en el blog.
  2. No saltarme fatburner never ever.
  3. Hacer LISS de verdad: Yoga cuenta como session de estiramientos, no como cardio suave: Cardio suave es: Salir a correr o elíptica en casa. 
  4. Incluir una rutina de pesas después de las sesiones de BBG: Me gustaba la rutina de Intensidad MAX, voy a tomar esta. 
  5. Hacer el HIIT.
Podría pensar que todos los esfuerzos que estoy haciendo por llevar una vida más sana no están sirviendo para nada, que si no adelgazo para qué voy a matarme a hacer Burpees, que si total voy a pesar lo mismo, pues me pido pizza en vez de ensalada,... y un largo etcétera.
 
Pero no es cierto que los esfuerzos no sirvan para nada: con la dieta mis digestiones han mejorado, ya nunca tengo pesadez de estómago, tengo mucha más energía, disfruto más al comer, no me siento mal después, estoy probando nuevos alimentos y recetas muy ricos (bueno, uno no lo fue...). En cuanto al deporte, mi nivel de ansiedad y estrés ha disminuido, los dolores de espalda han desaparecido, mi tripa es mucho más plana, tengo más fuerza, mis pulsaciones han bajado,...

Estoy en una meseta, sí, pero ninguna meseta es infinita. Entretanto, para animarme en los momentos de un poco bajón, pienso "Qué diría Dumbledore?"

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...